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Cabañeros
Ictiofauna

Ictiofauna

Ictiofauna

Introducción

Entre los vertebrados de la península ibérica, los peces de agua dulce son los grandes desconocidos, a pesar de que alrededor del 75 por ciento de nuestras especies son endémicas, característica que ninguna otra fauna europea es capaz de igualar. Esto se debe, principalmente, a la dificultad de dispersión por parte de los peces de agua dulce y su aislamiento dentro de la península respecto a las faunas europeas y africanas, desde hace 5 millones de años, con la configuración de los Pirineos y la apertura del estrecho de Gibraltar.

Ríos península ibérica
Ríos península ibérica Adbar / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

Por otro lado, la historia paleohidrográfica de la península ibérica se caracteriza por haber mantenido las cuencas fluviales aisladas entre sí desde hace 3 millones de años, además de tener un origen lacustre. Por tanto, los procesos evolutivos se han dado a pequeña escala geográfica, originando especies solo presentes en una cuenca fluvial o en unos pocos ríos dentro de la misma. Este carácter endémico de nuestra ictiofauna ha dado lugar a ecosistemas fluviales muy frágiles y con gran interés para la comprensión de diferentes procesos biológicos.

La cuenca del Guadiana

Cuenca del Guadiana
Cuenca del Guadiana Port(u*o)s / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

La cuenca del Guadiana, junto con la del Guadalquivir, es la que ofrece mayor diversidad de la península. Especies como el jarabugo (Anaecypris hispanica) o el barbo cabecicorto (Barbus microcephalus) son exclusivas de estos ríos. Otras, en cambio, son endémicas de la península ibérica, por ejemplo: barbo comizo (Barbus comiza), barbo mediterráneo (Barbus guiraonis), la pardilla (Rutilus lemmingiis), el cacho (Leuciscus pyrenaicus), la boga (Chosndrostoma polylepis), el calandino (Tropidophoxinellus alburnoides), el barbo gitano (Barbus sclareti), la colmilleja (Cobitis paludica) y el fartet (Aphanius iberus), este último estaba tradicionalmente presente en el Guadiana aunque no es seguro en la actualidad.

La ausencia de presas en el curso bajo del Guadiana lo permite ser el único de los grandes ríos de la península que alberga abundantes poblaciones migradoras, como son la anguila (Anguilla anguillla), el sábalo (Alosa fallax), la alosa (Alosa alosa) y la lamprea marina (Petromyzon marinus), pese al obstáculo natural que conlleva la cascada del Salto del Lobo en Portugal. Existen dos especies pertenecientes a esta cuenca citadas en literatura que hoy se consideran extinguidas, como son: el esturión (Acipenser sturio) y el salmón (Salmo salar).

sábalo (Alosa fallax)
Sábalo (Alosa fallax) © Hans Hillewaert
lamprea marina (Petromyzon marinus)
Lamprea marina (Petromyzon marinus) Drow male / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)
anguila (Anguilla anguillla)
Anguila (Anguilla anguillla) Nadina / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

La cuenca del Guadiana presenta una fauna que une elementos de origen europeo, como los bogas y cachos, y africano, como las diferentes especies de barbos. Su relación con otras cuencas fluviales ibéricas es más bien dudosa, pues su fauna parece estar más ligada a las cuencas del sur de España, aunque con sus propias particularidades.

Asimismo, la fauna de la cuenca del Guadiana es heterogénea, y muestra importantes diferencias entre el curso alto, cercano a las Lagunas de Ruidera –menos diversificado y con elementos mediterráneos–, y el curso medio-bajo, que ofrece una mayor diversidad.

Las arterias fluviales de Cabañeros: Estena y Bullaque

Cabañeros se encuentra dentro del tramo medio de la cuenca del Guadiana, y sus ríos principales son el río Estena y el Río Bullaque. Éstos ríos muestran un estado de conservación muy contrastado, debido sobre todo al diferente grado de alteración que han sufrido sus cauces. El Bullaque, por ejemplo, se encuentra bastante transformado por la construcción del embalse de la Torre de Abraham, que perturba los ciclos naturales del río y e introduce de forma continua especies exóticas. Mientras, el río Estena, al no estar en contacto con elementos artificiales, se encuentra en buen estado de conservación. Estas diferencias en cuanto en su conservación se hacen eco en cuanto a la diversidad y abundancia de las poblaciones de peces.

El río Estena

El río Estena cuenta con una fauna rica en especies autóctonas, incluyendo la presencia del jarabugo, una de las especies más amenazadas de la fauna europea. De hecho, de toda la ictiofauna de este río, más del 50 por ciento pertenece a alguna categoría amenaza. Algunas de ellas han desparecido, como las poblaciones de trucha Salmo trutta, seguramente debido al exceso de pesca. Las especies exóticas aparecen tan solo en su tramo bajo, lejos del Parque Nacional de Cabañeros, procedentes del embalse de Cíjara.

trucha (Salmo trutta)
Trucha (Salmo trutta) David Perez / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)

El río Bullaque

En el río Bullaque, las especies autóctonas más débiles desaparecieron, entre ellas el jarabugo, dejando paso a una mayor diversidad de especies exóticas, que suponen en torno al 50 por ciento:

Carpa (Cyprinus carpio)
Carpa (Cyprinus carpio) George Chernilevsky / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)
black bass (Micropterus salmoides​)
Black bass (Micropterus salmoides​) Adrián-1994 / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)
Carpin (Carassius carassius)
Carpin (Carassius carassius) Gilles San Martin / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)
Pez sol (Lepomis gibbosus)
Pez sol (Lepomis gibbosus) Cephas / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)
Lucio (Exos lucius)
Lucio (Exos lucius) Georg Mittenecker / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5)

Ictiofauna de Cabañeros

La ictiofauna de Cabañeros refleja a la perfección las características ictícolas de la cuenca del Guadiana, la más endémica y asombrosa de toda la península ibérica. Además, alberga las especies más raras y amenazadas de ictiofuana europea. El acoplamiento de estas especies durante millones de años ha formado comunidades complejas con orígenes y modos de vida distintos.

Especies según el tipo de alimentación

Entre los peces autóctonos de Cabañeros, existen especies que aprovechan diversos recursos alimentarios:

Boga (Chondrostoma polylepis)
Boga (Chondrostoma polylepis) JoseAntonioGarrido / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)
Calandino (Squalius alburnoides)
Calandino (Squalius alburnoides) David Perez / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)
Cacho (Squalius pyrenaicus)
Cacho (Squalius pyrenaicus) David Perez / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)
Colmilleja (Cobitis paludica)
Colmilleja (Cobitis paludica) David Perez / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)
Barbo (Barbus barbus)
Barbo (Barbus barbus) Gilles San Martin / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)
50321013013150OMNÍVOROSFITÓGAFAGOSENTOMÓFAGOSPISCÍVOROSAutóctonasExóticas

El hábitat de las especies

Las especies anteriores ocupan diferentes posiciones en la profundidad del agua. De tal manera, que algunas viven en el fondo, como es el caso de colmilleja; y otras, por el contrario, prefieren la superficie, por ejemplo, el jarabugo.

Algunas especies son capaces de vivir en pequeños arroyos intermitentes, típicos en la región mediterránea. Suelen ser especies de pequeño tamaño que explotan diferentes recursos alimentarios, pues en estos arroyos, que en ocasiones se transforman en pequeñas charcas, los recursos son muy limitados. Dentro de estas especies, destacan el cacho, capaz de alimentarse de los insectos que caen de forma esporádica; y la colmilleja, que se nutre de pequeños invertebrados bentónicos. Esta comunidad a veces suele convivir con la pardilla, una especie omnívora.

Por el contrario, las especies autóctonas más grandes, como los barbos y las bogas, requieren mayores caudales y zonas muy concretas de puesta (lugar de reproducción). Sus estrategias de reproducción se dividen principalmente en dos tipos:

La extinción de las especies

Las comunidades piscícolas fueron alteradas tras la construcción del embalse de la torre de Abraham. La regulación del agua embalsada cambia los ciclos naturales del río, provocando la extinción de algunas especies autóctonas, que se alimentan de los recursos que ofrecen los ríos mediterráneos, y favoreciendo a las especies exóticas, piscívoras en su mayoría (se alimentan de otros peces) que no necesitan aquellos recursos. La introducción de estas especies en ecosistemas tan débiles como el mediterráneo provoca la extinción de muchas de las especies autóctonas.

Los proyectos de trasvasar agua desde la cuenca del trajo al embalse de la Torre de Abraham suponen un nuevo peligro sobre el río Bullaque. Cada cuenca de la península presenta una fauna de peces única cuyas comunidades han desarrollado un equilibrio de convivencia, que puede verse perjudicado y extinguido por las poblaciones procedentes de otras cuencas fluviales. Existe un riesgo imperante de que gran parte de nuestra fauna genuina desaparezca sin que la hayamos conocido.

A día de hoy, el río Estena, al seguir sin regular, constituye un buen ejemplo de río mediterráneo y posee una importancia trascendental para la supervivencia y conocimiento de nuestra ictiofauna autóctona.

Especies de Cabañeros

Jarabugo (Anaecypris hispanica)

Jarabugo (Anaecypris hispanica)
Jarabugo (Anaecypris hispanica) Tiu Cancho / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)

Barbo comizo (Barbus comiza)

Barbo cabecicorto (Barbus microcephalus)

Pez rojo (Carassius auratus)

Pez rojo (Carassius auratus)
Pez rojo (Carassius auratus) Adityamadhav83 / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

Carpa (Cyprinus carpio)

Carpa (Cyprinus carpio)
Carpa (Cyprinus carpio) Reaperman / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

Boga (Chondrostoma polylepis)

Boga (Chondrostoma polylepis)
Boga (Chondrostoma polylepis) JoseAntonioGarrido / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)

Cacho (Leuciscus pyrenaicus)

Cacho (Squalius pyrenaicus)
Cacho (Squalius pyrenaicus) David Perez / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)

Pardilla (Rutilus lemmingii)

Calandino (Squalius alburnoides)

Calandino (Squalius alburnoides)
Calandino (Squalius alburnoides) David Perez / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)

Colmilleja (Cobitis paludica)

Colmilleja (Cobitis paludica)
Colmilleja (Cobitis paludica) David Perez / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)

Lucio (Exos lucius)

Lucio (Exos lucius)
Lucio (Exos lucius) Georg Mittenecker / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5)

Black bass (Micropterus salmoides)

black bass (Micropterus salmoides​)
black bass (Micropterus salmoides​) Adrián-1994 / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)

Pez sol (Lepomis gibbosus)

Pez sol (Lepomis gibbosus)
Pez sol (Lepomis gibbosus) Cephas / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

Gambusia (Gambusia holbrooki)

Gambusia (Gambusia holbrooki)
Gambusia (Gambusia holbrooki) Smithsonian Environmental Research Center / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/2.0)

Bibliografía:

  • Doádrio, Ignacio. (1997). Ictiofauna. En Parque Nacional de Cabañeros (pp. 155-176). Madrid, España: Ecohábitat.