Calimenáceos
Los más comunes, sobre todo Neseuretus. De su especie Neseuretus tristani vienen las Capas con Tristani.

Parque Nacional de Cabañeros
Huellas, moldes y seres diminutos del mar que cubría Cabañeros hace más de 450 millones de años.
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1Icnofósiles
Un icnofósil es el rastro de un animal: por dónde anduvo, dónde descansó o cómo excavó. En Cabañeros casi todos están en la cara de abajo de las capas de cuarcita y de arenisca.1
La huella más famosa de Cabañeros es la que dejaban los trilobites al rebuscar en el fango. En el parque se distinguen cinco tipos.
Desde arriba
En corte
Camina por el fondo blando y deja un surco doble, con los arañazos de sus patas en forma de uve.
Una capa de arena fina cubre la huella enseguida, y eso es lo que la salva.
El fango se convierte en pizarra y la arena, en cuarcita, mucho más dura.
La pizarra se erosiona y queda al aire la base de la cuarcita, con el molde de la huella en relieve. Eso es una cruziana.
Unas huellas quedan en la superficie de una capa; otras atraviesan las capas, porque el animal vivía metido en el fondo o lo excavaba para buscar comida.
Cruziana Horizontal. El rastro de un trilobites que arrastraba el cuerpo por el fango: dos lóbulos paralelos con arañazos oblicuos. En Cabañeros hay cinco tipos.
Rusophycus Horizontal. El hueco ovalado donde un trilobites se quedaba quieto, descansando.
Planolites Horizontal. Galerías cilíndricas cortas, de animales con forma de gusano.
Skolithos Vertical. Tubos rectos de animales que vivían de pie dentro del fondo. Algunos pasan del metro y atraviesan varias capas.
Daedalus Vertical. Una huella en forma de cono que se ve dentro de la cuarcita, cortada en láminas.
Son señales o trazas en las rocas sedimentarias que registran la actividad biológica y pueden mostrar la morfología del organismo que las produce. Estas pistas fósiles tienden a conservarse en rocas cuarcitas, areniscas y limolitas. En muchos casos es difícil identificar el organismo generador de la huella.
En Cabañeros, la mayoría de los icnofósiles aparecen en la parte inferior de los bancos de cuarcita y areniscas, pertenecientes a las Areniscas de Azorejo o a las tres unidades del ordovícico basal. Esto se debe, por un lado, a que es más fácil que una huella se conserve si se recubre con rapidez por una capa de arena fina y homogénea; y por otro, a que una vez litificados ambos sedimentos, la roca arenisca o cuarcita ofrece más resistencia a la erosión que la original (lutita o pizarra) donde se excavó. Por tanto, lo que se aprecia es un molde en relieve inverso a la traza original producida por el organismo, sobre una superficie determinada que limita entre dos tipos distintos de sedimentos que responden de forma desigual a la erosión. Todos los icnofósiles representados en el plano horizontal obedecen a este proceso. Aunque también se pueden encontrar pistas fósiles en otros planos, como las que pertenecen a organismos que viven enterrados verticalmente en el sustrato o que lo excavan en cualquier trayectoria para hallar alimento.
2Restos
Los restos son conchas y caparazones. En Cabañeros del original no queda nada: se disolvió dentro de la roca, y lo que se ve es su forma, en molde.2
1. En el barro. Una concha queda enterrada en el barro del fondo, muy fino.
2. Se hace roca. Con el tiempo, el barro se aprieta y se convierte en pizarra. La concha sigue dentro.
3. Se disuelve. La concha era de carbonato o fosfato cálcico, y en esta roca se disolvió. Queda el hueco con su forma.
4. Se abre. Al partir la piedra salen dos caras del mismo fósil: el molde interno, abombado, y el externo, hundido, que copia la concha por fuera.
Son restos de conchas, caparazones, zoarios, etc. preservados como moldes en las rocas arcillosas, como las pizarras, una vez extinguido el material original que los mineralizaba en las fases finales de la diagénesis, el proceso por el cual el sedimento se transforma en roca.
La mayoría de los restos corresponden a trilobites, moluscos o braquiópodos. Se trata de esqueletos que se mineralizaron en un principio en carbonato o fosfato cálcico y que, posteriormente, se disolvieron en el seno de la rocas siliciclásticas que los contienen, debido a las diferencias químicas de ambos elementos. De ahí que los actuales fósiles de Cabañeros representan solo las marcas o huellas que quedan de los restos de estos organismos en la roca antes de su completa desaparición.
Cuando se abre una roca y se encuentra un fósil, aparecen dos partes semejantes del mismo fósil. Una corresponde a la cara interna del resto, esto es, un molde interno convexo formado al rellenarse el interior de la cavidad del resto orgánico; y la otra reproduce la cara externa, de forma cóncava que refleja un calco de la estructura externa del organismo.
3Microfósiles
Los palinomorfos son microfósiles de pared orgánica. Sólo se ven con microscopio electrónico, y para sacarlos hay que deshacer la roca con procesos químicos lentos.
A simple vista. Un trozo de pizarra. Aquí dentro hay fósiles, pero no se ve ninguno.
Con lupa. Granos y láminas. Todavía nada.
Al microscopio. Después de disolver la roca con productos químicos, quedan unas motas.
Al microscopio electrónico. Ya se ven: acritarcos, como bolas con pinchos, y quitinozoos, con forma de botella.
Son pequeños fósiles que solo se pueden apreciar mediante un microscopio electrónico. Para hallar estos fósiles se requieren lentos y laboriosos procesos químicos de separación de las rocas sedimentarias.
4Capa a capa
Cada unidad de roca guarda los fósiles de su época: de las Pizarras del Pusa, del paso del Precámbrico al Cámbrico, a las Capas con Tristani, del Ordovícico medio.
Ordovícico medio
Pizarras de Navas de Estena y Areniscas de Retuerta: el gran yacimiento de restos, con más de 250 especies.
TrilobitesBraquiópodosMoluscosGraptolitosEquinodermos
Ordovícico inferior
Capas Intermedias, Cuarcita Armoricana y Capas de Marjaliza: cruzianas por todas partes y, de restos, algunos braquiópodos y trilobites.
CruzianaSkolithosDaedalusLingúlidos
Cámbrico inferior
Muy rica en huellas: tubos verticales, cruzianas pequeñas y la huella de una especie de anémona que coincide con los primeros trilobites.
SkolithosCruzianaRusophycusAstropolichnus
Del Precámbrico al Cámbrico
En la parte de arriba, muchas huellas de animales con forma de gusano y cuerpo blando. Son conocidas en todo el mundo porque enseñan cómo fue en Europa el paso de una era a otra.3
PlanolitesTreptichnusPhycodesGordia
↓ Más antiguas
El icnofósil más característico de las Areniscas del Azorejo es Astropolichnus hispanicus: un círculo con entre 25 y 40 crestas y, en el centro, el hueco donde se anclaba un animal parecido a las anémonas de hoy. Aparece a la vez que los trilobites más antiguos, y por eso marca el principio de una edad del Cámbrico, el Ovetiense.4


1880
«De donde pudieran sacarse los ejemplares por toneladas»
Daniel de Cortázar, ingeniero
Así describía el Espinazo del Can, entre Retuerta y Horcajo, de tantas cruzianas como había.5 Hoy, por suerte, se quedan donde están.
Los fósiles de las Capas con Tristani se parecen a los de regiones que hoy están lejísimos. Hace unos 460 millones de años todas estaban en el mismo continente: Gondwana.6
Esquema: los continentes, simplificados.
Son los materiales más antiguos del parque, y albergan en su mitad inferior distintos niveles con icnofósiles y microfósiles de pared orgánica, relativos al Precámbrio y el Cámbrico. Las Pizarras del Pusa son mundialmente conocidas dada su importancia a la hora de estudiar esta transición de periodos en el continente europeo.
De hecho, cercana región de La Jara, en la parte inferior de la unidad, coexisten icnofósiles cámbricos, microfósiles de pared orgánica o megafósiles del precámbrico. Los icnofósiles están formados por marcas de desplazamiento lateral de artrópodos, en los que se aprecian arañazos paralelos de Monomorphichnus lineatus o asimétricos en serie doble de Diplichnites,y de huellas que pertenecen a seres vermiformes (forma de gusano) que se desconocen con cuerpo blando y ágiles en movilidad, como son Cochichnus, Gordia, Neonereites, Phycodes, Planolites, Torrowangea, Treptichnus, etc. Estos últimos también aparecen con abundancia dentro de Cabañeros en la parte superior de la unidad.
Por su parte, los fósiles de pared orgánica presentes en La Jara, en la parte inferior de la unidad, son acritarcos cianobacteriales o bacteriales (Sphaerocongregus) y megaversículas carbonosas que fosilizan en grupos con una morfología semejante a Beltanelloides. Estos fósiles ocupan grandes amplias superficies de estratificación en sedimentos típicos de ambientes marinos disaeróbicos (que contienen poco oxígeno), por tanto, podrían pertenecer a un grupo indeterminado de organismos quimiosintéticos.
Es una unidad muy abundante en icnofósiles. Se pueden localizar casi todas las formas identificadas en la unidad infrayacente, aunque también se encuentran trazas oblicuas y perpendiculares a la estratificación, como los tubos cortos de Skolithos, Diplocraterion, y Monocraterion. Asimismo, aparecen huellas bilobuladas de artrópodos de pequeñotamaño, como Cruziana (huella de reptación, la que dejan los reptiles al arrastrarse), marcas de reposo Rusophycus, o pistas unilobuladas complejas (Scolicia, Plagiogmus).

El Astropolichnus hispanicus es el icnofosil más característico de las Areniscas de Azorejo. Parecido a la huella de anclaje que deja un celentéro de comportamiento similar a las actuales anémonas marinas que viven semienterradas, este icnofósil presenta una estructura circular con entre 25 y 40 crestas radiales, de cuyo centro surge una excavación cilíndrica que se inserta en el sustrato arenoso. Su presencia permite localizar la base del piso Ovetiense del Cámbrico inferior, pues coincide con la presencia de los fósiles trilobites más antiguos. Este piso junto con el Corduviense forman parte de la escala cronoestratigráfica mediterránea que deriva de estratotipos españoles, que provienen de los nombre romanos: Oviedo y Córdoba. Por otro lado, el Cordubiense reproduce el Cámbrico basal <<pre-trilobítico>>, cuyo comienzo es visible en la parte superior de las Pizarras del Pusa e inferior de las Areniscas del Azorejo, y su final, cuando aparecen Astropolichnus, que marcan el inicio del Ovietense.


Aunque la base del Ordovícico se caracteriza por ser la línea divisoria que marca el comienzo y la abundancia de los fósiles paleozoicos, en la zona inferior siguen apareciendo con frecuencia asociaciones de icnofósiles, en las que destaca la pista de reptación de artrópodos –probablemente trilobites– ya mencionada, Cruziana. Son huellas marcadas por dos lóbulos paralelos en relieve con crestas oblicuas que se trazaron en sedimentos blandos, creando un doble surco, hoy apreciable en relieve inverso en la parte inferior de los estratos de cuarcita. En Cabañeros se pueden ver 5 tipos distintos de Cruziana.

El prestigioso ingeniero del siglo XIX, Daniel Francisco de Paula Cortázar y Larrubia, ya dejó constancia en 1880 de la abundancia de Cruziana en Cabañeros:
En las cuarcitas <<…no faltan las impresiones fósiles […] de Cruzianas, habiendo sitios en los que se pueden recoger cuantos ejemplares se deseen, cual sucede […] sobre todo en el puerto conocido, haciendo sin duda a los fósiles, con el nombre de Espinazo del Can, sitio entre Retuerta y Horcajo de los montes, de donde pudieran sacarse los ejemplares por toneladas>>.
Los icnofósiles del Ordovícico inferior proliferan en las unidades identificadas como Capas Intermedias, Cuarcita Armoricana y Capas de Marjaliza, sobre todo donde existen variaciones de estratos duros y blandos (tramos heterolíticos). Aparte de las Cruziana, en la cuarcita se encuentran con frecuencia otras pistas horizontales como Monomorphichuns y Diplichnites (arañazos producidos por artrópodos), Planolites y Palaeophycus (huellas cilíndricas cortas), Didymaulichnus (marca pequeña bilobulada de superficie lisa), Rusophycus (huella de reposo de trilobites con forma ovalada) y Arthrophycus (huello de un lóbulo con sección cuadrangular y marcas transversales). En cuanto a las pistas verticales encontradas en otros tramos de la sucesión, cabe destacan skolithos (conjuntos de tubos rectos que llegan a superar el metro de longitud atravesando varios estratos) y Daedalus (huella cónica que surge en el interior de la cuarcita, en secciones paralelas al plano de estratificación).
Los restos fósiles son poco comunes en las unidades cuarcíticas del Ordovícico inferior por su difícil preservabilidad. Tan solo se encuentran, en las Capas Intermedias y de Marjaliza del Boquerón del Estena, algunos lingúlidos (Braquiópodo inarticulado) junto con con algunos trilobites sin clasificar, estos a partir de la Cuarcita Armoricana superior.
En el Ordovícico medio, se encuentran bastante abundancia de restos fósiles en los materiales pizarrosos, llamadas, Capas con Tristani: Trilobites, braquiópodos (articulados e inarticulados), moluscos (Bivalbos, cefalópodos, gasterópodos, hiolítidos, rostroconchas) graptolitos, equinodermos (crinoides, diplopóridos, homalozoos, ofiuroides), briozoos, conuláridos y ostracódos, con más de 250 especies identificadas. Los yacimientos con mayor presencia de fósiles son los sinclinales de las Pizarras de Navas de Estena, de Viñuelas y de la Chorrera. También aparecen con frecuencia microfósiles orgánicos, como quitinozoos y acritarcos, aunque están en peor estado por el metaformismo regional, e icnofósiles desarrollados en plano horizontal en las Areniscas de los Rasos y las de Retuerta.
Las Capas de Tristani han permitido, por un lado, realizar estudios muy precisos de sus unidades integrantes en relación con los pisos Oretaniense y Dobrotiviense, y por otro, fijar relaciones biogeográficas con regiones actualmente muy lejanas como Afganistán o Argentina que en épocas pasadas formaban un solo continente; Gondwana.
5Trilobites
Los trilobites son artrópodos marinos con el caparazón partido en tres lóbulos, de ahí el nombre. Son el fósil más abundante de las pizarras, y tiene explicación: cada uno mudaba muchas veces.
Dos surcos a lo largo del cuerpo lo parten en tres franjas: una en el centro y dos a los lados.
Para crecer, el trilobites soltaba el caparazón viejo y salía con uno nuevo. Cada muda podía quedarse en el barro, y por eso hay tantos.7
Los más comunes, sobre todo Neseuretus. De su especie Neseuretus tristani vienen las Capas con Tristani.
Asaphellus, Isabelinia y Nobiliasaphus.
Ectillaenus giganteus.
Placoparia.


Son artrópodos marinos con caparazón articulado que se divide en tres lóbulos, de ahí su nombre. Gracias a las numerosas mudas periódicas de su exoesqueleto (exubio, cubierta exterior o cutícula), es el fósil más abundante de las pizarras. Las formas más comunes en el parque son los calimenáceos, en especial, el género Neseuretus, del cual, de una de sus especies –Neseuretus tristani–, proviene el nombrede Capas con tristani, conjunto de materiales del Ordovícico medio. Existen otros grupos con gran presencia como los asáfidos (Asaphellus, Isabelinia, Nobiliasaphus), los ilénidos (Ectillaenus giganteus) y los queirúridos (Placoparia).





6Sus vecinos
En las Capas con Tristani se han identificado más de 250 especies.8 Con los trilobites vivían braquiópodos, moluscos, equinodermos, graptolitos y otros grupos menos conocidos.
+250 especies en las Capas con Tristani
Muy abundantes. Destacan los órtidos, con una valva y pliegues que salen en abanico.
Los más comunes son los cistideos diplopóridos: con forma de pera, sin pedúnculo y un esqueleto de placas con muchos canales.
Sobre todo bivalvos que vivían medio enterrados: Redonia, Coxiconcha, con forma de almendra, y Praenucula, con una hilera de dientes diminutos.
Colonias que flotaban en el agua. El principal, Didymograptus, tiene forma de diapasón.
Cabe resaltar también la alta presencia de braquiópodos en Cabañeros, entre los que destacan los órtidos, que cuentan con una válvula y una estructura de pliegues radiantes.
El grupo más común son los cistideos diplopóridos, organismos sésiles (sin pendúculo) piriformes (forma de pera) que tienen esquelto formado por placas con múltipels canales.
Los bivalvos son los más frecuentes en Cabañeros. Vivían semienterrados en el sedimento. Algunos ejemplos son Redonia, con valvas convexas y un tabique interno cercano al extremo anterior; Coxiconcha, que tiene forma de almendra; o Praenucula, con varias válvas articulas articulas gracias a una hilera de dientes muy pequeños.
Por último, no hay que olvidarse de la presencia de graptolitos en la parte inferior de las Pizarras de Navas de Estena y en niveles cercanos a las Capas de Marjaliza infrayacentes. Estos formaban colonias planctónicas de esqueleto proteico, y la especie principal era Didymograptus, con forma de diapasón.
7Dónde están
Algunos fósiles de Cabañeros se ven desde el camino, sobre todo en el Boquerón del Estena. Se miran, se fotografían y se dejan donde están.

Cruzianas, las huellas de las anémonas, rizaduras y el gusano gigante del Boquerón, en la Cuarcita Armoricana.9
Ver la ruta
La Chorrera está en el sinclinal del mismo nombre, uno de los que más fósiles guardan en las Pizarras de Navas de Estena.10
Ver la rutaRecuerda: se miran y se fotografían, pero no se tocan ni se mueven.
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