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Parque Nacional de Cabañeros
Cabañeros
La raña de Cabañeros con una encina sola y las sierras al fondo

Parque Nacional de Cabañeros

Guía de Cabañeros

De cuando todo esto era un mar hasta la berrea de cada otoño, en once capítulos y de la roca al pez.

Empezar por el principio20 minutos de lectura, más lo que tardes jugando con los dibujos

1La roca

Cuando Cabañeros era mar

Cabañeros está en el Macizo Ibérico, el zócalo antiguo que ocupa la mitad occidental de la península. Sus rocas tienen entre 600 y 300 millones de años y casi todas son sedimentarias: barro y arena del fondo de mares que ya no existen.

MarFango que será pizarraArena que será areniscaLas capas se doblanLa erosión las rebajaEl mar vuelveDiscordancia angularCuarcita ArmoricanaAnticlinalSinclinalCuarcita: dura, se quedaPizarra: blanda, se vaRañaSierraValle
  • Pizarras del Pusa
  • Areniscas del Azorejo
  • Conglomerados y Capas Intermedias
  • Cuarcita Armoricana
  • Pizarras de Navas de Estena
  • Areniscas de Retuerta
  • Raña
  1. Hace 600 millones de años

    Un mar junto a Gondwana

    Lo que hoy es Cabañeros estaba bajo un mar poco profundo, en el borde del continente de Gondwana. En el fondo se acumuló fango, que con el tiempo dio las Pizarras del Pusa, y encima arena, las Areniscas del Azorejo. Esa arena todavía guarda rizaduras, las ondas que deja el oleaje.

  2. Hace 515 millones de años

    Se doblan y salen del agua

    A principios del Cámbrico esas capas se plegaron y quedaron fuera del mar. Al aire, la lluvia y los ríos las fueron rebajando sin nada que las protegiera: todavía no había plantas en tierra firme.

  3. Hace 477 millones de años

    El mar vuelve

    En el Ordovícico el mar volvió a cubrirlo todo y dejó capas nuevas, planas, encima de las viejas torcidas. Ese contacto se llama discordancia angular, y el Boquerón del Estena es uno de los mejores sitios de Europa para verla. Entre las capas nuevas está la Cuarcita Armoricana, y en aquel fondo vivían los trilobites.

  4. Hace unos 300 millones de años

    El gran choque

    Gondwana chocó con Laurussia y se levantó la cordillera Varisca. El empuje dobló todas las capas en ondas, hacia arriba (anticlinales) y hacia abajo (sinclinales), y el calor y la presión convirtieron muchas areniscas en cuarcitas.

  5. De hace 250 a hace 25 millones de años

    La erosión elige

    Durante millones de años el agua y el hielo fueron gastando el relieve. La pizarra, blanda, se deshacía; la cuarcita aguantaba. Por eso las sierras de Cabañeros son de cuarcita. Entre hace 60 y 25 millones de años, el choque de Iberia con Europa, el que levantó los Pirineos, alzó también los Montes de Toledo.

  6. Hace 2,6 millones de años

    Llega la raña

    El clima pasó de tropical húmedo a alternar épocas lluviosas y frescas con otras secas y cálidas. Las sierras se desmoronaron en cantos de cuarcita que el agua extendió al pie de los montes: así se formó la raña, la gran llanura del parque, donde hoy pastan los ciervos.

Las capas, una a una

  • Pizarras del Pusa en láminas inclinadas, en la Chorrera de HorcajoMás de 515 millones de años

    Pizarras del Pusa

    Las rocas más antiguas del parque: limolitas gris verdosas en láminas finas y paralelas, con hasta 600 metros de espesor.

    Dónde verla. En el río Estena, entre el arroyo del Maíllo y el vado de la Cuesta de la Vaca, y en la Chorrera de Horcajo.

  • Torres de cuarcita dentro de las Areniscas del Azorejo, junto a un caminoCámbrico inferior

    Areniscas del Azorejo

    Areniscas de cuarzo amarillentas, muy estratificadas, con rizaduras del oleaje y bastantes fósiles.

    Dónde verla. En el Boquerón del Estena y a lo largo del río, hasta el barranco de Valdelayegua.

  • Capas viejas, inclinadasCapas nuevas, planasUnos 40 millones de años de hueco

    La discordancia angular

    Las capas del Cámbrico, plegadas y cortadas a ras, y encima las del Ordovícico, planas. Entre unas y otras falta el tiempo en que todo estuvo fuera del agua, gastándose.

    Dónde verla. En el Boquerón del Estena, unos 250 metros río arriba de su confluencia con el arroyo del Maíllo: de los mejores sitios de Europa para verla.

  • Cerro con las capas de Cuarcita Armoricana inclinadas, en el Boquerón del EstenaOrdovícico inferior

    Cuarcita Armoricana

    Bancos de cuarcita blanca de entre 1 y 10 metros cada uno. Es el material que levanta las sierras de los Montes de Toledo: la culpable de sus alturas.

    Dónde verla. En el Boquerón del Estena, la Plaza de los Moros y la zona del Rocigalgo, donde llega a 400 metros de espesor.

  • Ordovícico inferior

    Capas de Marjaliza

    Cuarcitas, areniscas y pizarras en capas finas. En su base hay una capa repleta de conchas de bivalvos enterrados en vida: la dejó un tsunami en las costas de Gondwana.

    Dónde verla. Pegadas a la Cuarcita Armoricana, en las laderas de los sinclinales.

  • Ordovícico medio

    Pizarras de Navas de Estena

    Pizarras oscuras, azuladas, de cuando el mar llegó más hondo. Son las más ricas en fósiles, y una de sus edades, el Dapingiense, tiene al sur de Navas de Estena su sección de referencia para todo el mundo.

    Dónde verla. En los sinclinales de Navas de Estena, la Viñuela y la Chorrera.

  • Ordovícico medio

    Areniscas de Retuerta

    Areniscas amarillentas con las marcas de las tormentas que removían el fondo. También las llaman Cuarcitas Botella.

    Dónde verla. En el Morro de Palillos, a 623 metros, cerca del arroyo del Pocito: su único afloramiento en el parque.

  • La raña de pasto seco hasta el horizonte, vista desde Casa PalillosHace unos 2,6 millones de años

    La raña

    Cantos de cuarcita en una arcilla rojiza, arrastrados desde las sierras. Suele tener menos de 10 metros de espesor y llega a 25 en las zonas más alejadas.

    Dónde verla. En la gran llanura del sureste del parque: rañas del Espino, la Viñuela, el Rostro o la Toledana.

  • Ladera cubierta de bloques sueltos de cuarcita en El ChorroDepósitos de ladera

    Las pedrizas

    Canchales de bloques sueltos al pie de los crestones de cuarcita. Los arranca el frío: el agua entra en las grietas, se hiela, aumenta de volumen y parte la roca.

    Dónde verla. En las laderas más empinadas, como las del Boquerón del Estena o El Chorro.

La geología de Cabañeros, con calma

2Los fósiles

Huellas en el fondo del mar

Todos los fósiles de Cabañeros son del Paleozoico y de origen marino. Se distinguen tres clases, según lo que se conservó y la roca que lo guardó.

Los fósiles son patrimonio histórico y los ampara la ley: no se tocan ni se trasladan, por buena intención que se tenga. Su interés está en el fósil y en su sitio, y separados pierden casi todo lo que pueden contar. Conclusión, no los toques.

Tres clases de fósiles

  1. A simple vista

    Huellas y rastros

    Icnofósiles

    Pistas, madrigueras y marcas de reposo que dejó un animal al moverse por el fondo. Se conservan en cuarcitas y areniscas, y muchas veces no se sabe quién las hizo.

  2. Al abrirse la roca

    Conchas y caparazones

    Restos esqueléticos

    De la concha no queda nada: queda su molde en la pizarra. Cuando la roca se abre salen dos mitades, una con el relieve de dentro y otra con el de fuera.

  3. Sólo al microscopio

    Microfósiles

    Palinomorfos

    Restos diminutos de pared orgánica. Para verlos hace falta un microscopio electrónico y separarlos antes de la roca con procesos químicos lentos.

Cómo se hace una cruziana

La huella más famosa de Cabañeros es la que dejaban los trilobites al rebuscar en el fango. En el parque se distinguen cinco tipos.

Desde arriba

En corte

HoyPizarraCuarcita
  1. Camina por el fondo blando y deja un surco doble, con los arañazos de sus patas en forma de uve.

  2. Una capa de arena fina cubre la huella enseguida, y eso es lo que la salva.

  3. El fango se convierte en pizarra y la arena, en cuarcita, mucho más dura.

  4. La pizarra se erosiona y queda al aire la base de la cuarcita, con el molde de la huella en relieve. Eso es una cruziana.

Cruziana en relieve sobre la cuarcita, con los dos lóbulos y los arañazos
Una cruziana de verdad, en El Chorro de los Navalucillos.
Marcas circulares en la roca del Boquerón del Estena
Las marcas redondas son el anclaje de unos animales parecidos a las anémonas, en el Boquerón del Estena.

Las anémonas de la segunda foto se llaman Astropolichnus hispanicus: un círculo con entre 25 y 40 crestas y, en el centro, el hueco del animal, que vivía medio enterrado en la arena. Coinciden con los trilobites más antiguos, y por eso sirven para fechar las rocas.

En 1880, el ingeniero Daniel de Cortázar escribió que en el Espinazo del Can, entre Retuerta y Horcajo, las cruzianas abundaban tanto que «pudieran sacarse los ejemplares por toneladas». Hoy, por suerte, se quedan donde están.

Quién vivía en aquel mar

  • Trilobites

    Artrópodos con el caparazón dividido en tres lóbulos, de ahí el nombre. Mudaban muchas veces y cada muda podía fosilizar: por eso son el fósil más abundante de las pizarras.

  • Braquiópodos

    Animales con concha, muy frecuentes en el parque. Los más comunes son los órtidos, con pliegues que salen en abanico.

  • Equinodermos

    Los más comunes, los cistideos: con forma de pera, fijos al fondo y con un esqueleto de placas llenas de canales.

  • Bivalvos

    Moluscos que vivían medio enterrados en el sedimento. Coxiconcha tiene forma de almendra.

  • Graptolitos

    Colonias que flotaban en el agua. La especie principal, Didymograptus, tiene forma de diapasón.

Los fósiles de Cabañeros, uno a uno

3Clima y relieve

Un verano muy largo

El clima del parque es mediterráneo, con influencia continental: el verano concentra la sequía y las lluvias llegan sobre todo en otoño y primavera, en cantidades que cambian mucho de un año a otro.

EFMAMJJASOND3,9 °C23,8 °C3 a 5 mesessin apenas llover
Temperaturas medias de diciembre y de julio en Retuerta del Bullaque; la del año es de 12,4 °C. En dorado, la sequía de cada verano.

Lo que llueve en un año

  • menos de 200 l/m²Un año muy seco
  • 586 l/m²La media en Retuerta del Bullaque
  • 737 l/m²2023-2024 en la Alcornoquera
  • más de 1.000 l/m²Un año muy lluvioso
Un litro por metro cuadrado es un milímetro de agua: un litro vaciado sobre una baldosa de un metro de lado. Datos de la guía del parque (2011) y de la estación de la Alcornoquera.
  • 2.900 horas de sol al año
  • 40 días de helada
  • 75 % de humedad en invierno
  • 30 % a mediodía en verano

Cresta, ladera y valle

Para entender dónde crece cada planta basta con mirar una ladera de arriba abajo: el agua baja y arrastra la tierra, que se acumula abajo.

CrestaLaderaValleSuelo más hondo cuanto más abajo

Cresta. Arriba, lo más seco. Casi no hay suelo, y el sol y el viento pegan de lleno. Roca y matorrales bajos.

Ladera. En medio, ni mucha agua ni muy poca. Encinas, alcornoques y jaras.

Valle. Abajo se junta el agua y la tierra que arrastra: el suelo es más hondo y más fértil. Fresnos, alisos y los bosques más frondosos.

Ríos que se secan y ríos que no

El 95,5 % del parque vierte al Guadiana y el resto, al Tajo. Tiene un millar de kilómetros de arroyos que se secan en verano y unos cincuenta de ríos que llevan agua todo el año. Los dos grandes son el Estena, que nace en el Rocigalgo y recorre 40 kilómetros del parque, y el Bullaque, en el extremo oriental.

Por cada kilómetro de río que nunca se seca, hay veinte de arroyo que sí.

El clima, con datos de los últimos años Qué ver cada mes

4Los bosques

Árboles con sed y árboles con los pies mojados

Cabañeros es, con seguridad, una de las mejores representaciones del bosque mediterráneo en la península. Los árboles cubren algo más de la mitad del parque, el 51 %, y son la etapa más madura de su vegetación.

Los bosques de siempre

Los árboles del río

Junto al agua crecen los bosques de ribera, y cada árbol se coloca a su distancia del cauce. Cambia el río por un arroyo en pleno agosto y mira quién aguanta.

Agua del subsueloAbedulFresnoAlisoLoro
  • AlisoCon las raíces dentro del agua.Sin agua todo el año no aguanta. Por eso hay tan pocos.
  • FresnoAlgo más lejos: le basta el agua del subsuelo.Sigue: sus raíces llegan a la humedad de debajo.
  • LoroEn el barranco, a la sombra, viendo el agua.Le basta la humedad y la sombra del barranco.
  • AbedulEn las cabeceras y los fondos de valle frescos.Aguanta el estiaje mejor que el aliso.

Bosques de ribera

Todos los bosques de Cabañeros La flora del parque

5El matorral

Cuando el bosque se va

Los matorrales y arbustos ocupan el 44 % del parque. La mayoría crece donde podría haber bosque y salió de su degradación: incendios, talas, carboneo y pastoreo.

La escalera del monte

Así se recupera el monte cuando se le deja en paz. Y así se atasca. Subir cuesta décadas; bajar, una tarde.

PastoLos primeros en llegarMatorral bajo y medioMatorral altoBosque

Bosque. Encinas, alcornoques y quejigos: la etapa más madura.

Los ciervos frenan la subida: se comen los matorrales de leguminosas, los arbolillos y las encinas recién nacidas, y el monte no pasa del matorral. Y no todo el matorral viene de un bosque perdido: en las cumbres y en las turberas hay matorrales que siempre han sido así.

Tres matorrales del parque

  • Mata de Adenocarpus argyrophyllus con flores amarillas

    Matorral de cumbre

    Arriba del todo, en el Rocigalgo, a 1.449 metros: frío en invierno, viento y sol sin sombra. Dominan leguminosas como Echinospartum ibericum, Adenocarpus argyrophyllus y Genista cinerascens.

  • Flores rosas del brezo de turbera, Erica tetralix

    Turberas y bonales

    Suelos encharcados todo el año, ácidos y sin oxígeno, casi siempre de menos de 10 hectáreas. Brezos de turbera, brecina y mirto de Brabante. En la comarca, trampales, bonales o bohonales.

  • Madroño cargado de frutos naranjas

    La mancha mediterránea

    Matorral alto y espeso en las laderas: madroño, durillo, labiérnago, aladierno y, donde hace más calor, lentisco. En la raña quedan parches sueltos que en la comarca llaman «manchos».

Cada matorral, en su página

Matorrales y arbustedos

6Las hierbas

Siete maneras de ser hierba

Las comunidades de herbáceas ocupan unas 4.500 hectáreas, el 11,7 % del parque, y su mejor ejemplo es el pasto de la raña. Antes las mantenían el arado y el ganado; hoy, el diente de los ciervos.

De la roca seca al agua

  1. Hojas redondas de ombligo de Venus entre musgo, al pie de una roca

    Comunidades rupícolas

    Las de las grietas

    Viven en los roquedos, casi sin tierra. Ombligo de Venus, uña de gato y helechos; en los crestones de cuarcita, la clavellina silvestre y una dedalera que sólo crece en estos montes.

  2. Pasto seco de la raña con una encina y las sierras detrás

    Comunidades de terófitas

    Las que pasan el verano en semilla

    Plantas de un solo año: nacen con las lluvias, florecen en primavera y en verano sólo queda la semilla. Son las que más espacio ocupan, y la raña es su mejor ejemplo.

    1. Verano semilla
    2. Otoño nace
    3. Invierno crece
    4. Primavera florece
  3. Trébol subterráneo con una flor blanca

    Comunidades xeromesofíticas

    Las del pasto del ganado

    Donde el ganado se juntaba, su estiércol hizo pastos buenos: los majadales. También los berciales, de berceo, una gramínea que pasa del metro de altura.

  4. Matas de junco churrero

    Comunidades mesofíticas

    Las de la orilla

    Junto a alisedas, fresnedas y abedulares, en suelos que no se secan del todo. Junco churrero y poleo. Ocupan muy poco: el parque es demasiado mediterráneo para ellas.

  5. Invierno y primavera: charcaVerano: suelo seco

    Comunidades anfibias

    Las de las charcas que van y vienen

    Viven en las navas, llanos de la raña que se encharcan en invierno o en primavera y luego se secan. Ranúnculos de agua, Mentha cervina y poleo.

  6. Comunidades higroturbosas

    Las de las turberas

    En trampales y bonales, encharcados, ácidos y sin oxígeno, vive entre musgos una planta que caza insectos: la atrapamoscas (Drosera rotundifolia). En 2025 un guía del parque encontró otra, la pinguícula (Pinguicula lusitanica). Las amenazan el ciervo y el jabalí.

  7. Plantas acuáticas flotando en un remanso

    Comunidades acuáticas

    Las del agua

    En el agua quieta flotan los nenúfares blancos y amarillos, que se ven en el Bullaque y el Guadiana. En las orillas encharcadas, el carrizo y las eneas.

Las comunidades de herbáceas La dehesa

7La raña y la gente

Una sabana hecha a mano

La raña parece una sabana africana, y es fácil pensar que siempre fue así. No lo es: la llanura que vemos es el trabajo de siglos de fuego, arado, ganado y carbón. El suelo, eso sí, lo puso la geología: es el del capítulo 1.

El suelo de la raña: cantos de cuarcita en arcilla rojaramoneoEncinar denso y sombríoUna roza: quemar para sembrarJarales y encinas sueltasPan sembrado en el monte pardoArriba: ni rozas ni ganadoCarbón en las pedrizasTierras de labor del puebloOvejas y majadalCabreros quemando monte viejo6.000 hectáreas roturadasHerbazal con árboles sueltosPlantaciones
  1. Antes de la gente

    Un encinar cerrado

    En las zonas bajas de la raña, entre los 620 y los 750 metros de altitud, la vegetación que le corresponde es un bosque de encinas, denso y sombrío.1

  2. Durante siglos

    El fuego como herramienta

    Por llana, la raña fue lo que más usó la gente, y su herramienta principal fue el fuego. Así salió un paisaje roto en trozos y siempre joven: jarales y brezales con encinas, quejigos y piruétanos sueltos, el sitio ideal para el conejo y el lince.2 Se quemaba el monte para sembrar cereal y después se abandonaba; esas rozas volvían cada unos 20 años y llegaron a casi toda la raña.3

  3. De 1246 a 1829

    Las reglas de Toledo

    Los Montes eran de la ciudad de Toledo. Sus ordenanzas sólo dejaban hacer rozas «para sembrar pan» en el monte pardo, los jarales y brezales, y luego había que dejarlas. En los bosques maduros no se cortaban árboles, y de todo lo que se sacaba se pagaba a Toledo la doceava parte.4 En el tercio más alto de las sierras no se podía rozar ni pastar: por eso ahí siguen los bosques.5

  4. De 1829 a 1860

    Pastos y carbón

    Libres de Toledo, los pueblos repartieron tierras entre sus vecinos para cultivarlas, y como las mejores y más cercanas eran las rañas, gran parte se roturó.6 En las dehesas, los acreedores de la ciudad alquilaban los pastos y fueron arrancando y aclarando el monte bajo para hacer pastizal con árboles; con la leña de encina y de brezo se hacía carbón.7 Para las horneras se elegían las pedrizas.8

  5. Años 40

    Pastores, cabreros y carboneros

    Después de la guerra, las fincas dieron trabajo durante casi quince años a pastores, cabreros, leñadores y carboneros.9 Pastaban ovejas merinas, criadas para carne, y vacas retintas y avileñas, y los cabreros quemaban el monte viejo para que rebrotara.10 Donde el ganado se juntaba, su estiércol hizo los majadales, los mejores pastos.11

  6. Años 50 y 60

    El gran desbroce

    Desde los cincuenta se arrancó el matorral a lo grande.12 A principios de los sesenta, el Instituto Nacional de Colonización roturó 6.000 hectáreas de la raña central: dos años quitando matorral y árboles.13 Se sembró cereal, y de ahí le viene a la raña su aspecto de dehesa.14

  7. Hoy

    La sabana de los ciervos

    Así quedó el paisaje «africano» de la raña, un herbazal con árboles sueltos,15 que ocupa unas 8.000 hectáreas.16 Ahora la mantienen abierta los ciervos: se comen las bellotas y los plantones, y podan las encinas por abajo hasta donde llegan de pie.17 Para devolverle árboles, el parque plantó 80.000 encinas, alcornoques y quejigos en el invierno de 2022-202318 y otros 23.731 árboles en el de 2024-2025.19

El monte, por colores

Las ordenanzas de Toledo distinguían tres clases de monte, y a cada una le tocaban reglas distintas.20

Lo más altoMonte gruesoMonte bravoMonte pardo

Monte pardo. Jarales y brezales. Los vecinos podían hacer rozas para sembrar pan, y luego tenían que dejarlas.

Monte bravo. Los bosques maduros de encina, solos o con alcornoque y quejigo. Sus árboles no se podían cortar.

Monte grueso. Los rebollares. Tampoco se cortaban.

Lo más alto. Más o menos el tercio superior de las sierras: ni rozas ni ganado. Por eso conserva los bosques.

El dozavo: de cada doce, uno para Toledo

Se pagaba del pan sembrado; de los corderos, cabritos y cerdos que nacían; de los becerros, potros y mulos; del queso, de la lana y de los enjambres.21 Lo pagaban los vecinos de los Montes, que no eran dueños de nada.

Toledo11 para el que los cría

Lo que dejó aquel trabajo

  • Choza cónica de ramas y paja entre la vegetación

    El nombre del parque

    Cabañeros viene de las cabañas cónicas, techadas con la vegetación de alrededor, que usaban pastores y carboneros. Hoy quedan las restauradas y muchos «fondos de choza», las marcas de los antiguos poblados.22

  • Horneras en el bosque

    En los bosques de las sierras todavía se ven viejos tocones, veredas y horneras del carboneo de principios del siglo XX.23

  • La raña de pasto seco hasta el horizonte

    Más huella cerca de los pueblos

    La mano de la gente se nota mucho en las rañas que rodean los pueblos, menos en las alejadas y muy poco en las sierras.24

  • Ladera cubierta de jaral

    Un suelo cansado

    El fuego, las rozas, el pastoreo, las talas y el carboneo convirtieron muchos bosques en matorral. Eso empobrece el suelo, y el bosque tarda más en volver.25

  • Casa Palillos, con la raña y las encinas detrás

    La senda etnográfica de Casa Palillos

    Siete paradas sobre la vida de antes: la ganadería, los huertos con su noria, las cabañas, un mirador de la raña, la apicultura, el carboneo y una era. Es accesible.26

    Ir
  • El museo etnográfico de Alcoba

    En su patio hay una cabaña como las de los pastores y carboneros, con una hornera de carbón en miniatura y aperos de labranza.27

    Ir

La historia de Cabañeros, completa La dehesa

8Los mamíferos

Grandes, pequeños y escondidos

Cabañeros tiene una de las comunidades de mamíferos más importantes de Europa: más de cuarenta especies, de los ciervos de la raña a los murciélagos que nadie ve.

El ciervo, de casi nada a demasiados

  1. Principios del siglo XX: El ciervo es raro en los Montes de Toledo: las sierras están llenas de gente trabajando.
  2. Años 50 y 60: El monte se abandona y muchas fincas se cercan para criar caza mayor.
  3. Después: Llega a haber hasta 60 ciervos por cada 100 hectáreas, más de lo que el monte aguanta.
  4. Hoy: El parque busca rondar los 12 por cada 100 hectáreas, y controla la población capturando ejemplares vivos.
60 ciervos en 100 hectáreas. Cada cuadro es una hectárea, más o menos un campo de fútbol y medio.
EFMAMJJASONDBerreaCríasCeloCríasFuera, el ciervodentro, el corzo

El año del ciervo y el del corzo

En septiembre los venados entran en celo y braman por toda la sierra: es la berrea, cuando los machos, tan esquivos el resto del año, se dejan ver en la raña. En primavera tiran la cuerna, que les vuelve a crecer en verano, y nacen las crías.

El corzo lo hace al revés: celo en verano, con un ladrido seco al caer la tarde. Y aun así sus crías también nacen en primavera, porque el embrión se queda en pausa unos meses antes de seguir creciendo.

Cuándo y dónde oír la berrea

Los grandes

El conejo y quién se lo come

El conejo es el eslabón entre las plantas y los cazadores: lo comen más de cuarenta especies de depredadores, algunas especializadas en él, como el lince y el águila imperial. En Cabañeros escasea y vive repartido a trozos, por las enfermedades, el envejecimiento del matorral y la depredación. Y sin conejo no hay lince: el último se vio en el parque en 1992, y no volvió hasta las sueltas de 2023.

Los carnívoros, de más a menos abundantes

  1. 1

    Zorro

    Vulpes vulpes

    Come sobre todo carroña de ciervos y jabalíes, que aquí no falta.

  2. 2

    Garduña

    Martes foina

    Casi la mitad de lo que come son mamíferos.

  3. 3

    Jineta

    Genetta genetta

    Vive de ratones, topillos y otros micromamíferos.

  4. 4

    Gato montés

    Felis silvestris

    Conejos y liebres son el 53,8 % de lo que come.

  5. 5

    Tejón

    Meles meles

    Omnívora: lombrices, insectos, frutos, raíces, pequeños vertebrados

  6. 6

    Meloncillo

    Herpestes ichneumon

    Conejos jóvenes y micromamíferos; también insectos, aves, anfibios, reptiles y frutos

  7. 7

    Lince ibérico

    Lynx pardinus

    Volvió con las sueltas de 2023 y 2024; en 2026 nació en el parque su primera camada.

  8. 8

    Nutria

    Lutra lutra

    Su mejor población está en el río Estena, hasta el embalse del Cíjara.

Los que se fueron

  • Oso. Desapareció a finales del siglo XVII.
  • Lobo. Dejó los Montes de Toledo en los años 70.
  • Cabra montés. Se extinguió el siglo pasado y se ha vuelto a introducir.

Los que llegaron

  • Gamo. Originario de Persia; ya lo trajeron los romanos.
  • Muflón. Una oveja salvaje pequeña, de Córcega. Está catalogado como especie invasora.

Los que casi nadie ve

  • Murciélagos

    Son los grandes olvidados: en el parque se han identificado más de 16 especies.

  • Erizo

    Sus púas lo protegen de todo menos de las ruedas de los coches, su principal causa de muerte.

  • Musgaño de Cabrera

    Apenas hay constancia de él. En la sierra se decía que mordía al ganado y le trastornaba la cabeza.

  • Ratones y topillos

    Son la mayor parte de la biomasa de roedores del parque. De ellos vive, por ejemplo, la jineta.

Los mamíferos de Cabañeros Toda la fauna con ficha

9Las aves

Cada paisaje, sus vecinos

Las aves que comparten un hábitat forman una comunidad. En el parque se distinguen siete, del bosque de encinas a los humedales, y cada una tiene su lista de vecinos.

En la web hay 204 fichas de aves, con su mapa, la animación de cómo vuela y, casi siempre, su canto. Aquí van por hábitats: elige uno.

Bosque de encinas y alcornoques

El bosque esclerófilo, el de hoja dura. Petirrojos, mirlos, pinzones, verdecillos, acentores y pardillos, y también currucas, carboneros y herrerillos.

Las aves de este hábitat

Rebollares

El bosque caducifolio tiene aves de aire atlántico. Abundan el herrerillo, el pinzón y el petirrojo; con menos densidad, picos, trepadores y arrendajos.

Las aves de este hábitat

Matorrales

Tres currucas forman el 80 % de las aves del matorral. La perdiz roja, siempre cerca de caminos y cortafuegos.

Las aves de este hábitat

Dehesas

Crían pocas especies, pero muy vistosas. En el sur del parque hay una colonia de cigüeña blanca, y en sus nidos crían grajillas y gorriones.

Las aves de este hábitat

Herbazales

En invierno, bandos de aves que comen semillas. La lavandera blanca aprovecha los bichos que quedan al descubierto cuando se remueve la tierra.

Las aves de este hábitat

Ríos

En el Estena, mirlo acuático y lavandera cascadeña. A finales de agosto, algunas cigüeñas negras aprovechan los peces que quedan en las pozas.

Las aves de este hábitat

Humedales

Charcas, lagunas temporales y orillas encharcadas: agachadizas, avefrías, garzas y, entre la vegetación, el ruiseñor bastardo.

Las aves de este hábitat

El catálogo de aves, con filtros Las aves de Cabañeros

10Reptiles y anfibios

Los del sol y los del charco

En el parque viven una docena de especies de anfibios y diecinueve de reptiles. Seis son endemismos ibéricos: no viven en ningún otro sitio del mundo.

Seis que sólo viven aquí

Endemismos ibéricos: en todo el mundo, sólo existen en la península.

Los del sol. Los reptiles no fabrican su calor: lo toman del sol, y por eso a primera hora se ven quietos sobre las piedras. El lagarto ocelado abunda en la raña, junto a los montones de piedras y en los huecos de los árboles viejos.
Otoño: se llenaFinal de primavera: se seca
Los del charco. Los anfibios necesitan agua para criar, aunque sea por unos meses. La laguna de los Cuatro Morros, en el sur del parque, se forma en otoño y se seca al final de la primavera.

Con ficha

Reptiles y anfibios de Cabañeros

11Los peces

Los grandes desconocidos

Alrededor del 75 % de las especies de peces de agua dulce de la península son endémicas, algo que ninguna otra fauna europea iguala. Y casi nadie sabe cómo se llaman.

EuropaPenínsula ibéricaPirineosÁfricaEstrecho de Gibraltar
Hace unos 5 millones de años, con los Pirineos ya levantados y el estrecho de Gibraltar abierto, los peces de río de la península quedaron aislados de los de Europa y de los de África. Llevan desde entonces evolucionando por su cuenta.
JarabugoBarbo comizoPardillaBoga del GuadianaCalandinoColmilleja
El Estena. Rico en especies autóctonas, con el jarabugo, uno de los peces más amenazados de Europa. Más de la mitad de sus especies están en alguna categoría de amenaza. La trucha desapareció, seguramente por la pesca.
Barbo comizoCarpa, especie exóticaColmillejaBlack bass, especie exóticaJarabugo
El Bullaque. Las especies autóctonas más débiles, el jarabugo entre ellas, desaparecieron. Hoy cerca de la mitad son exóticas: carpa y carpín, de Asia; gambusia, black bass y pez sol, de Norteamérica; y el lucio.

Autóctonos Exóticos

Los peces con ficha

Los peces de Cabañeros

Bibliografía

  • Vicente García Canseco (coord.) (1997). Parque Nacional de Cabañeros. Madrid: Ecohábitat.
  • Perea García-Calvo, R., Perea Ruiz-Tapiador, D. y Giménez Velasco, G. F. (2015). Vegetación y flora del Parque Nacional de Cabañeros. Volumen I. El paisaje vegetal: ecología, conservación y rutas de interés geobotánico. Madrid: Editorial Solitario.
  • Rodríguez Fernández, R. (ed.) (2017). Parque Nacional de Cabañeros. Guía geológica. Madrid: Instituto Geológico y Minero de España.
  • Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros (clima, densidad de ciervos).
  • Boletines «Desde el parque» del Parque Nacional de Cabañeros, de 2023 a 2026 (lluvias en la Alcornoquera, vuelta del lince).

Cada página enlazada desde la guía tiene la explicación completa y sus propias fuentes. Texto original de la guía: Mariano Gómez, 2020; rediseñada en octubre de 2026.

Notas

  1. 1Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Herbazales», p. 51.
  2. 2Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Herbazales», p. 52.
  3. 3Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La venta y sus consecuencias», p. 31.
  4. 4Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «El dominio de la ciudad de Toledo», pp. 27-28.
  5. 5Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La separación del dominio de la ciudad de Toledo», pp. 29-30.
  6. 6Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La separación del dominio de la ciudad de Toledo», p. 29.
  7. 7Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La venta y sus consecuencias», p. 31.
  8. 8Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La venta y sus consecuencias», p. 31, pie de foto.
  9. 9Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Los latifundios cinegéticos», p. 33.
  10. 10«Mamíferos de Cabañeros», en esta web, apartado «El hombre y su relación con los mamíferos», a partir de Guzmán López-Ocón, J. N. (1997), «Mamíferos», en García Canseco, V. (coord.), Parque Nacional de Cabañeros, Ecohábitat, pp. 225-268.
  11. 11«Comunidades xeromesofíticas», en esta web, a partir de Perea García-Calvo, R. y otros (2015), Vegetación y flora del Parque Nacional de Cabañeros, vol. I, Editorial Solitario.
  12. 12Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Herbazales», p. 52.
  13. 13Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La reforma agraria», p. 34.
  14. 14Boletín «Desde el parque», Parque Nacional de Cabañeros, enero-febrero de 2023, p. 8: la raña se puso en cultivo de cereal en los años sesenta.
  15. 15Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Herbazales», p. 52.
  16. 16Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Las aves», p. 79.
  17. 17Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Los mamíferos», p. 89.
  18. 18Boletín «Desde el parque», Parque Nacional de Cabañeros, enero-febrero de 2023, p. 8: «Este año estamos plantando 80.000 encinas, alcornoques y quejigos en la raña».
  19. 19Boletín «Desde el parque», Parque Nacional de Cabañeros, enero-febrero de 2025, p. 6: reforestación de la raña.
  20. 20Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «El dominio de la ciudad de Toledo», pp. 27-28.
  21. 21Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «El dominio de la ciudad de Toledo», p. 28.
  22. 22Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, «Parque Nacional de Cabañeros: valores culturales».
  23. 23Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La separación del dominio de la ciudad de Toledo», p. 30.
  24. 24Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «La separación del dominio de la ciudad de Toledo», p. 29.
  25. 25«Las formaciones arbustivas: matorrales y arbustedos», en esta web, a partir de Perea García-Calvo, R. y otros (2015), Vegetación y flora del Parque Nacional de Cabañeros, vol. I, Editorial Solitario.
  26. 26Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Senda etnográfica», p. 145.
  27. 27Organismo Autónomo Parques Nacionales (2011). Guía de visita del Parque Nacional de Cabañeros, «Museo Etnográfico e información en Alcoba», p. 116.