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Cabañeros
Guía rápida de Cabañeros

Guía

Guía rápida de Cabañeros

Introducción

Esta guía es un resumen del contenido de la página sobre Cabañeros. En ella se explica: geología, paleontología, flora y fauna. Si quieres más información de algún apartado, tan solo tienes que pulsar el título de la sección y accederás al contenido completo.

Geología

El Parque Nacional de Cabañeros se encuentra en el antiguo basamento geológico llamado Macizo Ibérico o Hespérico, que ocupa la mitad occidental de la península ibérica. Está compuesto con materiales precámbricos y paleozoicos, con rocas de entre 600 y 300 millones de años. La mayoría de ellas son sedimentarias, como las pizarras o areniscas, que se crearon en los mares antiguos de los que emergió el parque.

Entre los 250 y 100 años siguientes, Iberia es un continente único que colisionará con el resto del continente europeo entre los 60 y 25 millones de años, originando la cordillera de los Pirineos. Esta colisión provoca otros levantamientos en la corteza como: el Sistema Central, la Cordillera Cantábrica o los Montes de Toledo.

El macizo ibérico se divide en varias zonas, y Cabañeros se encuentra en el centro meridional de la más extensa, la denominada Centroibérica. Su sustrato geológico se compone de dos conjuntos: 

Estatigrafía de Cabañeros

Las rocas más antiguas de Cabañeros corresponden a sedimentos marinos compuestos por lutitas, que se denominan Pizarras de Pusa, y por alternancias arenosas, denominadas como Areniscas de Azorejo, muchas de estas contienen fósiles del cámbrico inferior (más de 515 millones de años).

Pizarras del Pusa en la Chorrera
Pizarras del Pusa en la Chorrera de Horcajo.

El basamento antiguo, que por aquel entonces aún pertenecía al continente Gondwana, sufrió una nueva ocupación marina a lo largo del Ordovícico inferior, y produjo la sedimentación de nuevas rocas marinas que evolucionaron en ambientes costeros y en zonas neríticas (zona marítima próxima a la costa que no tiene contacto con el litoral) fangosas. Las zonas emergidas presentaban una mayor erosión al no existir todavía una capa vegetal protectora.

En esta plataforma marina, tanto en el Cámbrico como en el Ordovícico, viven algunos seres, aunque solo en este último periodo han dejado pistas de su existencia; pues, los seres del Cámbrico eran de cuerpo blando, mientras que los del Ordovícico están provistos de caparazones y conchas que se han mantenidos indelebles en los sedimentos, sobre todo, en las lutitas, actuales pizarras.

El sustrato anteordovícico

Son los materiales sedimentarios más antiguos de Cabañeros, establecidos entre el paso del precámbrico al paleozoico. Se encuentran en la parte occidental del parque. Está formado por:

Azorejo torres cuarcita areniscas chorrera
Capa de cuarcitas dentro de la formación de Areniscas de Azorejo .

La sucesión ordovícica

Sobre los materiales anteriores del cámbrico inferior, descansan en discordancia angular los materiales ordovícicos.

Discordancia angular
Ejemplo de discordancia angular.

El boquerón del río Estena es uno de los mejores lugares de Europa para apreciar esta discordancia. Está formado por:

La cobertera terciario-cuaternaria

Se trata de los materiales fruto de la evolución morfológica y tectónica del basamento antiguo, que suelen asociarse a la red fluvial. se erosionan con facilidad y se extienden por la gran llanura suroriental del parque. 

Raña desde casa Palillos
La raña desde casa Palillos.

Paleontología

Los fósiles presentes son patrimonio histórico y están amparados por la ley, por lo que no deben tocarse ni trasladarse, por muy buena intención que se tenga para evitar su deterioro erosivo. De hecho, su interés reside en el propio fósil junto con su entorno, por separado se pierden referencias en su estudio. Conclusión, no los toques.

Todos los fósiles presentes en Cabañeros pertenecen a la edad paleozoica y son de origen marino. Se pueden distinguir tres grandes grupos en función de su naturaleza y al material pétreo en el que se encuentran fosilizados: icnofósiles, restos esqueléticos y microfósiles de pared orgánica (palinomorfos).

Cruziana trilobites en el Chorro de los Navalucillos
Cruziana de trilobites en el Chorro de los Navalucillos.
Clasificación de los fósiles de Cabañeros según sus unidades paleozoicas

Flora

Cabañeros es, con seguridad, una de las mejores representaciones del bosque mediterráneo en la península ibérica. Su vegetación está compuesta por una gran variedad de paisajes muy diferentes entre sí, como bosques umbrosos, sistemas adehesados, matorrales ralos, comunidades sobre rocas, bosques de galería o vegetación acuática.

El medio físico

El medio físico es determinante en el entorno vegetal. Factores como la climatología, la geología y la topología influyen en las especies vegetales, y nos permiten entender la presencia o ausencia de estas en un lugar específico. Los factores pueden ser: abióticos (clima, suelo) o bióticos (acciones de seres vivos).

No obstante, es el suelo el que suministra el aire para respirar, el agua y los nutrientes necesarios para el desarrollo de la vegetación. Atendiendo a la fisiografía del terreno se dividen en dos:

  1. Zonas llanas: formado por los sueños de rañas, los suelos higroturbosos y los suelos vinculados al cauce de los ríos.
  2. Sierras: con suelos pardo forestal, suelos ranker y litosuelos.

El paisaje vegetal: conceptos básicos

La vegetación o paisaje vegetal es el conjunto de comunidades vegetales, es decir, plantas, que habitan en un territorio determinado. La vegetación se refiere al conjunto de las comunidades vegetales. La flora, por su parte, responde al número y descripción de los taxones que habitan un lugar.

Si tienes alguna duda consulta la lista de conceptos básicos del paisaje vegetal.

Clasificación de las agrupaciones vegetales

Las formaciones arbóreas: los bosques

Los bosque se entienden como el conjunto de árboles en espesura. En Cabañeros, es difícil encontrar un área geográfica exclusiva de estos, pues junto a ellos brotan ejemplares arbóreos, arbustos y otras especies herbáceas. La superficie arbolara del parque abarca el 51,21% y muestran etapa más madura y evolucionada de la vegetación.

En Cabañeros, las formaciones arbóreas se distinguen en: 

Bosques climatófilos
Bosques de Ribera

Las formaciones arbustivas: matorrales y arbustedos

Constituyen las etapas seriales de los bosques. El matorral es la comunidad más evolucionada y procede en su mayoría de la degradación de los bosques, como los incendios, el pastoreo, las talas o el carbonero. Este proceso empobrece el suelo y ralentiza la recuperación de los bosques.

Por otro lado, la constante presión herbívora por parte de los cérvidos sobre las especies más evolucionadas como los matorrales de leguminosas, los arbolillos o las plántulas de quercus impiden el progreso natural de la vegetación. El abandono rural, que disminuye el cultivo y aumenta la desaparición del ganado caprino, da lugar a un proceso de recuperación actual de arbustos y matorrales. Los primeros en ocupar los espacios herbáceos creados por el hombre a través de sus actividades son los matorrales primo-colonizadores como los cantuesos, tomillos y jaras. 

Las formaciones arbustivas representan el 44.4% de la superficie del parque nacional. Por tanto, la mayoría de los bosques potenciales de Cabañeros los ocupan sus matorrales y arbustedos de sustitución.

Los matorrales altos o arbustedos son los más evolucionados, los más próximos a la clímax. Los componen los madroñales, los coscares, los lentiscares o los escobonales. Los menos evolucionados, de porte medio o bajo (meso o nanofruticedas), son los brezales, romerales, canteares, jarales y tomillares. Hay formaciones arbustivas que no proceden de la degradación de los bosques. Estas comunidades se denominan permanentes y las forman algunas especies leñosas, por lo general, de pequeño porte, como matas y pequeños arbustos.

Tipos de matorrales en Cabañeros

Comunidades de herbáceas

Las especies herbáceas están constituidas por hierbas anuales y hierbas vivaces (perennes) y ocupan unas 4500 hectáreas del Parque Nacional de Cabañeros, un 11,7 por ciento de la superficie total. Este área incluye el estrato herbáceo que crece debajo de las grandes dehesas de la famosa raña del parque, la zona más extensa dominada por este tipo de formaciones. Estas suponen las últimas etapas de sustitución de los bosques climatófilos y edafohigrófilos que predominan en Cabañeros.

Dentro del Parque Nacional de Cabañeros, son abundantes en los valles y en las zonas llanas, donde se encuentran en forma de cultivos agrícolas, hoy ausentes en el parque, o formando comunidades herbáceas autóctonas, como pastos artificiales. Hoy en día, sin las alteraciones del hombre, estas comunidades se mantienen gracias al diente de los herbívoros silvestres, en concreto, los ciervos.

El parque Nacional de Cabañeros, existen, que se sepa, 20 alianzas que corresponden a 17 órdenes sintaxonómicos. Estas conforman más de 30 asociaciones de comunidades herbáceas. Según el biotopo y ecología de las especies vegetales que dominan en cada comunidad, se han clasificado de la siguiente manera:

Fauna

Mamíferos

Los mamíferos provienen de los reptiles. Cuando se extinguieron los reptiles del secundario, los mamíferos se establecieron como la fauna dominante en la Tierra. La característica más conspicua que indica si un animal es mamífero es la presencia de pelos y de glándulas mamarias, de dónde procede la denominación mamífero. Aunque existen otros rasgos anatómicos no perceptibles de anatomía interna como:

Los mamíferos presentan una gran capacidad de adaptación. Existen: terrestres, que son mayoría y los más representativos: primates, carnívoros, insectívoros, roedores, artiodáctilos y lagomofros; los acuáticos, como son los cetáceos; y por último, los aéreos, como los quirópteros.

En Cabañeros existen 47 especies de mamíferos clasificados de la siguiente manera: 

Ciervo (Cervus Elaphus)
Ciervo (Cervus Elaphus), foto de Mariano Gómez Tierno.

Hay que destacar que 44 de estas especies son autóctonas y que se han introducido tres especies de angulados: el muflón , el gamo y la cabra montés. Esta última, extinta el siglo pasado, se ha introducido recientemente. Por desgracia, el oso desapareció a finales del siglo XVII y el lobo abandonó los Montes de Toledo en los años 70.

El paisaje actual que se conoce cabañeros es el resultado de la actividad humana durante miles de años. Las alteraciones marcadas por la agricultura, la ganadería, las actividades forestales y la cinegética son las que han dado forma a este territorio singular. La impronta de esta es visible a día de hoy. En aquellas zonas donde el ganado fue más intenso, existe un cúmulo mayor de materia orgánica derivada de sus excrementos, que ha producido un pasto de calidad: los denominados <<madajales>>. Aunque el ganado caprino desapareció, la cabaña ganadera restante de ovino y vacuno se siguió manteniendo en importantes densidades.

Sin embargo, entre los años 50 y 60 se produce un cambio en las actividades, orientándose hacia el uso cinegético para la explotación demográfica de las poblaciones de ciervo y jabalí. A día de hoy se sigue manteniendo ese índice de crecimiento. Por tanto, el paisaje actual de Cabañero solo se entiende en función del auge de la actividad cinegética y de las transformaciones que conlleva.

La riqueza del ecosistema de Cabañeros brinda a los visitantes del parque la posibilidad de ver una de las comunidades de mamíferos más importante de Europa. 

Aves

Las poblaciones de distintas especies que conviven en un mismo hábitat forman conjuntos organizados denominados <<comunidades>>. El hábitat es el lugar donde vive una comunidad y que reúne una serie de características ambientales (clima, factores bióticos, suelos, etc.) que afectan al desarrollo de la vida de los organismos. Los hábitats que existen en el parque para clasificar las comunidades de aves son:

Reptiles y anfibios

El parque alberga un total de 13 anfibios y de 19 reptiles. Es un dato importante que demuestra la riqueza faunística de este lugar, pues supone un 60 por ciento del total de las especies de anfibios y un 50 de las especies de reptiles presentes en toda la península ibérica. Además, seis de ellos son endemismos ibéricos:

Rana de San Antonio (Hyla arborea)
Rana de San Antonio (Hyla arborea) Håkan Bergknut / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)

Ictiofauna

Los peces de agua dulce son los grandes desconocidos, a pesar de que alrededor del 75 por ciento de nuestras especies son endémicas, característica que ninguna otra fauna europea es capaz de igualar. Esto se debe, principalmente, a la dificultad de dispersión por parte de los peces de agua dulce y su aislamiento dentro de la península respecto a las faunas europeas y africanas, desde hace 5 millones de años, con la configuración de los Pirineos y la apertura del estrecho de Gibraltar.

Cuenca del Guadiana

La cuenca del Guadiana, junto con la del Guadalquivir, es la que ofrece mayor diversidad de la península. Especies como el jarabugo (Anaecypris hispanica) o el barbo cabecicorto (Barbus microcephalus) son exclusivas de estos ríos. Otras, en cambio, son endémicas de la península ibérica, por ejemplo: barbo comizo (Barbus comiza), barbo mediterráneo (Barbus guiraonis), la pardilla (Rutilus lemmingiis), el cacho (Leuciscus pyrenaicus), la boga (Chosndrostoma polylepis), el calandino (Tropidophoxinellus alburnoides), el barbo gitano (Barbus sclareti), la colmilleja (Cobitis paludica) y el fartet (Aphanius iberus), este último estaba tradicionalmente presente en el Guadiana aunque no es seguro en la actualidad.

La ausencia de presas en el curso bajo del Guadiana lo permite ser el único de los grandes ríos de la península que alberga abundantes poblaciones migradoras, como son la anguila (Anguilla anguillla), el sábalo (Alosa fallax), la alosa (Alosa alosa) y la lamprea marina (Petromyzon marinus). La cuenca del Guadiana presenta una fauna que une elementos de origen europeo, como los bogas y cachos, y africano, como las diferentes especies de barbos. 

Jarabugo (Anaecypris hispanica)
Jarabugo (Anaecypris hispanica) Tiu Cancho / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)

El río Estena

El río Estena cuenta con una fauna rica en especies autóctonas, incluyendo la presencia del jarabugo, una de las especies más amenazadas de la fauna europea. De hecho, de toda la ictiofauna de este río, más del 50 por ciento pertenece a alguna categoría amenaza. Algunas de ellas han desparecido, como las poblaciones de trucha Salmo trutta, seguramente debido al exceso de pesca.

El río Bullaque

En el río Bullaque, las especies autóctonas más débiles desaparecieron, entre ellas el jarabugo, dejando paso a una mayor diversidad de especies exóticas, que suponen en torno al 50 por ciento:

Carpa (Cyprinus carpio)
Carpa (Cyprinus carpio) Reaperman / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

Bibliografía: