Nosetocan
Los fósiles son patrimonio histórico y los ampara la ley: no se tocan ni se trasladan, por buena intención que se tenga. Su interés está en el fósil y en su sitio, y separados pierden casi todo lo que pueden contar. Conclusión, no los toques.
Las anémonas de la segunda foto se llaman Astropolichnus hispanicus: un círculo con entre 25 y 40 crestas y, en el centro, el hueco del animal, que vivía medio enterrado en la arena. Coinciden con los trilobites más antiguos, y por eso sirven para fechar las rocas.
En 1880, el ingeniero Daniel de Cortázar escribió que en el Espinazo del Can, entre Retuerta y Horcajo, las cruzianas abundaban tanto que «pudieran sacarse los ejemplares por toneladas». Hoy, por suerte, se quedan donde están.