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Parque Nacional de Cabañeros
Cabañeros
Mariposa del madroño o cuatro colas posada sobre una hoja

Fauna

Mariposas de Cabañeros

Un tercio de las mariposas diurnas de la penĂ­nsula vuela en el parque.

Foto de portada: Acélan, CC BY-SA 3.0.

Los insectos son los grandes desconocidos de Cabañeros, pero en los últimos años se han estudiado varios grupos: mariposas diurnas y nocturnas, saltamontes y afines, libélulas, sírfidos… De todos ellos, las mariposas son las que más llaman la atención del visitante, y con razón. Además de su belleza, son importantes para el parque: sus orugas se alimentan de plantas, los adultos polinizan y unas y otros son alimento de muchos animales insectívoros. Muchas sirven también como indicadores de la salud de un ecosistema.

Todo lo que sigue procede de la guía de visita del parque (OAPN, 2011), que recoge los resultados de esos estudios. El apartado del seguimiento, más abajo, sale de los boletines del parque.

Cuántas mariposas hay y cuándo verlas

En el parque se han encontrado al menos 74 especies de mariposas diurnas, más o menos un tercio de las citadas en la península Ibérica y Baleares. De las nocturnas, en los trabajos realizados durante 2009 se identificaron 220 especies.

La primavera y el verano son las mejores estaciones para verlas en estado adulto, y junio es el mes en el que vuelan más especies, tanto diurnas como nocturnas. Algunas, como la cleopatra y la numerada, pasan el invierno en el parque como adultas y pueden verse ya a finales de marzo.

Las más comunes

La más común y abundante del parque es una mariposa pequeña, la níspola o ninfa de Linneo (Coenonympha pamphilus). La segunda es la loba (Maniola jurtina), de su misma familia pero más grande, que vive sobre todo en la raña y en varias sierras.

Las lobas tienen una costumbre curiosa: en las horas de más calor buscan la sombra de un árbol o un arbusto. En pleno verano, en la raña, donde los árboles escasean, se juntan muchísimas bajo los pocos que hay. Lo mismo hace la morena española (Aricia cramera), que en los meses de verano puede ser extraordinariamente abundante en la raña.

La pandora (Argynnis pandora) es una de las más grandes y de las más repartidas por el parque. Se ve en zonas abiertas cerca de los bosques, en claros del matorral y donde abundan plantas robustas y ricas en néctar. También está por todo el parque, sobre todo en las zonas bajas del tercio sur, el manto bicolor (Lycaena phlaeas), mucho más pequeño, que aparece en cualquier tipo de hábitat.

Llamativas pero escasas

Repartidas por el parque, aunque en poco número, viven mariposas tan vistosas como la chupaleches (Iphiclides feisthamelii), la cleopatra (Gonepteryx cleopatra) y la numerada (Vanessa atalanta). Las dos últimas invernan en Cabañeros como adultas, así que se pueden ver desde finales de marzo.

Cada una en su ambiente

Otras especies son más exigentes con el lugar donde viven:

Las mariposas nocturnas

La más llamativa es el gran pavón nocturno (Saturnia pyri), el mayor insecto de Europa, con hasta 15 centímetros de envergadura. Tiene las alas pardas con dibujos en zigzag y un gran ocelo en cada una, que recuerda a los ojos de un búho y parece servirle para asustar a los depredadores. Sus orugas comen hojas de fresnos, chopos, nogales, manzanos, perales, endrinos y otros árboles. El adulto vuela de finales de marzo a principios de abril y, como ya no se alimenta, no vive más de una semana.

En el otro extremo está la esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum), que, aunque pertenece a las mariposas nocturnas, sólo vuela de día. Se reconoce por su aleteo rapidísimo y su vuelo acrobático, como el de un colibrí, y en primavera es fácil verla chupando el néctar de las flores. Vive en el sur de Europa y hace largas migraciones: en primavera y verano llega a todo el continente.

La mayoría de las nocturnas del parque, sin embargo, son mucho más discretas, de colores pensados para pasar desapercibidas mientras descansan de día. Las familias mejor representadas son los nóctuidos y los geométridos.

CĂłmo se cuentan: el seguimiento del parque

Desde 2016 el parque cuenta sus mariposas dentro del programa europeo de seguimiento (BMS), con el método de los transectos Pollard. Consiste en recorrer siempre el mismo camino, a paso constante y sin mirar atrás, anotando las mariposas que entran en una caja imaginaria de cinco metros de lado por delante del observador. Se hace de marzo a octubre, entre las 10 y las 11 de la mañana, con al menos 13 °C (o 10 °C a pleno sol) y sin lluvia ni viento fuerte. Hay tres recorridos: El Peral, en zonas abiertas; El Brezoso, en matorral denso y brezal, y uno junto al río en Navas de Estena, el más húmedo.

AñoVisitasEspeciesEjemplares
2016840404
201716521.389
201815531.367
201918481.431
202011501.142
202115541.632
202215541.466
2023Sin muestreo
202417532.056
202545 jornadas472.222

En 2025 se anotó el mayor número de ejemplares desde que empezó el programa, 2.222, y las más comunes fueron la morena española (22 %), la loba (14 %) y la níspola (9 %). En 2024 los reyes fueron el manto bicolor (538) y la morena española (231), y la doncella de ondas (Euphydryas aurinia), catalogada como vulnerable, marcó su récord con 8. El seguimiento sigue dando sorpresas: en 2024 se citaron por primera vez en el parque Euchloe belemia y Lysandra bellargus, y en 2025, Polyommatus thersites.

Si te gustan, puedes ayudar. El proyecto Zerynthia, con el Ministerio y Tragsatec, recoge avistamientos de cualquiera para conocer mejor el estado de las mariposas, y en los encuentros de ciencia ciudadana que se hacen en el parque se apuntan cientos de observaciones en una mañana: en mayo de 2023, unas 400 de unas 200 especies (de todo tipo, no sólo mariposas), que acabaron en Observation.org. Fuentes: boletines del parque de mayo-junio de 2023, mayo-junio y noviembre-diciembre de 2024, septiembre-octubre de 2025 y mayo-junio de 2026 (todos los boletines).

Consejos para verlas

BibliografĂ­a