El prado de los sepulcros
Los Navalucillos se extiende por el piedemonte del macizo del Rocigalgo. Su nombre vendría a significar «llano o prado de los sepulcros», por las tumbas de forma ligeramente humana excavadas en la roca; algunos enterramientos conservan restos visigodos.
El municipio actual nació en 1835, al unirse los lugares de Navalucillos de Toledo y Navalucillos de Talavera. Es el más poblado de los seis del parque y su puerta norte: de aquí salen las rutas de montaña hacia el Chorro y el Rocigalgo.
Qué ver
- Iglesia de San Sebastián, de técnica mudéjar y finales del siglo XVI, con un retablo barroco de la escuela de Churriguera.
- Ermita de Nuestra Señora de las Saleras, renacentista, de la patrona. Su entorno se adoquinó de nuevo en 2024.
- Museo Etnográfico, abierto en junio de 2023, y Museo de Labranza Lucinia.
- La plaza del Álamo, donde está el ayuntamiento, y la portada de bienvenida con su lema: «Donde nadie es forastero».
Queso y aceite
En la calle Río Pusa, 2, está la quesería Cerrucos de Kanama, una de las empresas con la Carta Europea de Turismo Sostenible del parque. Hace visitas, catas con vino ecológico y talleres de quesos y cuajadas, y sus quesos no paran de traer medallas: su «Primavera» ha subido al podio de los World Cheese Awards en 2023 y 2024, y el Cerruco Natural se llevó el oro en los Excellent Taste Awards de Londres en 2025. Muy cerca, en Los Navalmorales, la finca La Pontezuela tiene un centro de interpretación del olivar, elegido Mejor Producto Turístico de Castilla-La Mancha en 2023, y un aceite, 5 Elementos, premiado en 2025 con el Mario Solinas del Consejo Oleícola Internacional en la categoría de pequeños productores. Lo cuentan los boletines del parque (todos los boletines).





