Muy agresivo en la época de cría con otros torcecuellos y con otras pequeñas aves forestales, a las que expulsa de sus nidos
Longevidad
Récord de 10 años en libertad según AnAge; EURING recoge un ave anillada en Alemania que vivió 9 años y 10 meses
Estado de conservación
LC
NT
VU
EN
CR
EW
EX
Mundial (UICN)
Preocupación menor
España
Vulnerable (VU) en el Libro Rojo de las Aves de España 2021; figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, pero no en el Catálogo Español de Especies Amenazadas
Cuándo verlo
Estival
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En la península
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Canto o voz del torcecuello
Produce un sonido nasal y lastimero, «ki, ki, ki, ki», que puede parecerse al de otros pícidos e incluso al de ciertas rapaces. La grabación es de un macho de Suecia, de apenas dieciséis segundos; la hemos normalizado.
CantoTorcecuello
0:00 / 0:17
10 kHz5
El sonograma dibuja el sonido: el tiempo corre de izquierda a derecha y, cuanto más arriba está un trazo, más aguda es la nota.Grabación de Robert Petersen, xeno-canto XC1103098 (Norrköping, Suecia) (CC BY-SA 4.0).
Vuelo del torcecuello
Se comporta más como un paseriforme que como un pájaro carpintero: suele deambular a saltos por el suelo y prefiere posarse en ramas horizontales en lugar de hacerlo por los troncos.
Tipo de vueloDeambula a saltos por el suelo y prefiere las ramas horizontales
Prefiere las áreas parcialmente arboladas, con sotos, bosquetes isla o dehesas, y se establece de buen grado en huertos, frutales, jardines e incluso parques urbanos.
Suele deambular a saltos por el suelo y prefiere posarse en ramas horizontales en lugar de hacerlo por los troncos.
Su dieta se basa en gran medida en hormigas en todas sus fases vitales, que atrapa con su larga lengua, con la que palpa las galerías, bajo los troncos o entre las piedras.
Galería de fotos del torcecuello
Torcecuello posado en una rama de abedul con el pico abierto y la cabeza levantada, de plumaje críptico pardo grisáceoFoto: Rob Zweers from Arnhem, Netherlands, CC BY 2.0Foto 1 de 4
El torcecuello es un pícido de pequeño tamaño, de aspecto característico y con notables singularidades morfológicas que lo distinguen de los demás pícidos, dentro de cuya familia constituye una subfamilia independiente. Frente a los contrastados colores de otros pájaros carpinteros, luce una librea muy críptica, de color pardo grisáceo y profusamente manchada de punteados y barrados, que recuerda enseguida a la de los chotacabras o las rapaces nocturnas. Apenas hay dimorfismo sexual, y su aspecto general es bastante distinto del de otros pícidos: recuerda a un paseriforme, porque suele deambular a saltos por el suelo, prefiere posarse en ramas horizontales y no en troncos, y carece de rasgos propios del grupo, como las rígidas rectrices, sustituidas por largas plumas blandas, y el fornido pico para perforar la madera, algo que jamás intenta.
Adulto
Pardo grisáceo, con punteados y barrados.
Largas plumas blandas en la cola y pico sin fuerza para taladrar.
Hábitat y distribución del torcecuello
Se distribuye por el Paleártico, desde las regiones templadas de Europa hasta las áreas boreales y por la mayor parte de Asia hasta Japón, con áreas de cría aisladas en el norte de África y el este de Asia. Se han descrito varias subespecies.
En España está bastante repartido por la geografía peninsular y las islas Baleares, aunque es más frecuente en la mitad norte de la Península, buena parte del Levante y Mallorca. Es raro en la cornisa cantábrica y Galicia, así como en la zona centro, con poblaciones muy dispersas, mientras que en el sur aparece con cierta densidad en algunos núcleos de diferentes serranías andaluzas. Falta en Canarias, Ceuta y Melilla.
Como todos los pícidos, necesita cierta cobertura forestal, pero a diferencia de muchos de ellos no requiere grandes extensiones de bosque maduro. Prefiere las áreas parcialmente arboladas, con sotos, bosquetes isla o dehesas, y se establece de buen grado en huertos, frutales, jardines e incluso parques urbanos.
A diferencia de otros pícidos, es migrador o parcialmente migrador. Los ejemplares del norte y el centro de Europa dejan las áreas de cría para pasar el invierno en África central y Asia meridional. En España tiene hábitos parcialmente migradores y hace desplazamientos de alcance moderado durante el invierno, aunque en algunas zonas es absolutamente sedentario. La Península y Baleares son áreas de paso habituales: la migración posnupcial se da entre finales de agosto y principios de octubre, a veces más tarde, y el paso prenupcial ya se detecta en marzo.
Zonas donde se observa habitualmente desde 2010Zonas de unos 25 km donde se observa con regularidad (se descartan las de paso esporádico). Datos de GBIF.org (41.407 registros, consulta de octubre de 2026); contorno de Natural Earth.
Etimología del torcecuello
Según Wikipedia, Linneo lo describió en 1758, y el ejemplar tipo procedía de Suecia. El género «Jynx» viene del nombre griego antiguo de esta ave, «iunx», y el epíteto «torquilla» es del latín medieval, derivado de «torquere», «torcer», y alude a los extraños movimientos de cabeza que recuerdan a los de una serpiente. En otras lenguas se llama «colltort comú» en catalán, «peto formigueiro» en gallego, «lepitzulia» en euskera y «Eurasian wryneck» en inglés1.
Población del torcecuello
En Europa se ha estimado una población de entre 1,6 y 3 millones de individuos (Lista Roja Europea de Aves 2021), de los que unos 180.000 corresponderían a España (III Atlas de Aves Reproductoras de España 2021). La tendencia parece ser de declive: aunque el área de distribución en España parece haber aumentado, los datos del programa SACRE arrojan descensos de en torno al 40 % entre 1998 y 2018, sobre todo en la región eurosiberiana y en la mediterránea norte. En Gran Bretaña se dio casi por extinguido en la década de 1990, y en Suecia y Finlandia sus poblaciones bajaron un 50 % a finales del siglo XX.
Su principal problema es la disminución de las poblaciones de hormigas por los insecticidas, que además pueden intoxicarlo, y por la intensificación agrícola. Es sensible a la pérdida del arbolado en el que criar y a las condiciones meteorológicas adversas, y la población española ha sufrido un declive del 41,1 % en tres generaciones según SACRE. Como medidas de conservación se propone incluirlo en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como Vulnerable, conservar los barbechos y los mosaicos agrícolas con grandes árboles dispersos, proteger los bosques de ribera y restringir los plaguicidas.
Nido del torcecuello
A diferencia de otros pícidos es incapaz de taladrar la madera, así que inspecciona a fondo los resquicios de su territorio hasta elegir un agujero adecuado, por lo común un viejo nido de pico picapinos o de pito real, donde pone los huevos sin aportar material alguno. A veces ocupa también cajas nido, madrigueras en taludes arenosos u oquedades en muros.
Apareamiento y reproducción del torcecuello
Desde el comienzo de la estación reproductora, normalmente en abril o a principios de mayo, delimita su territorio con reclamos sonoros y busca una cavidad apropiada. Pone entre 7 y 10 huevos blancos, que incuba sobre todo la hembra. Los pollos nacen tras una incubación de 12-14 días y permanecen en la cavidad unos 20-22 días, el tiempo que necesitan para desarrollarse del todo. No es raro que la pareja haga entonces una segunda puesta, a veces incluso antes de que vuelen los primeros pollos de la temporada.
Alimentación del torcecuello
Su dieta se basa en gran medida en hormigas en todas sus fases vitales, que atrapa con su larga lengua, con la que palpa las galerías, bajo los troncos o entre las piedras. Además de hormigas, come un buen número de otros invertebrados, que captura tanto en el suelo como en las ramas de los árboles e incluso en vuelo.
Curiosidades del torcecuello
Se le considera el más atípico representante de la familia de los pícidos en Europa: es incapaz de taladrar la madera y se comporta más como un paseriforme, aunque conserva los hábitos trogloditas y la larga lengua con la que asalta los hormigueros1. Según Wikipedia, su nombre inglés, «wryneck», alude a su capacidad de girar la cabeza casi 180 grados, y cuando lo molestan en el nido amenaza retorciendo el cuello como una serpiente y silbando.
Situación en Cabañeros del torcecuello
Las páginas de hábitat de esta web no lo citan, y no hemos encontrado otra fuente publicada sobre él en el Parque. GBIF.org recoge 11 observaciones del torcecuello en Cabañeros y su entorno.
Dónde observar del torcecuello en Cabañeros
En Cabañeros y su entorno, en primavera y verano, en dehesas, sotos y huertos con arbolado disperso.
Cuándo
Presente en España casi todo el año, con pasos migratorios en marzo y de finales de agosto a principios de octubre.
A qué hora
De día, en el suelo, donde busca hormigas.
Dónde
En áreas parcialmente arboladas: sotos, bosquetes isla, dehesas, huertos y jardines.
Qué buscar
Fíjese en su plumaje críptico y en cómo se posa en las ramas horizontales; escuche su «ki, ki, ki, ki» nasal.
Equipo para observar aves
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No se le parece de forma clara, aunque es otro pícido: el torcecuello es el más atípico de los pícidos europeos, y su canto puede parecerse al de otros pícidos1.
Foto: T.Voekler, CC BY-SA 3.0
Otras aves
Aves emparentadas con el torcecuello o que comparten sus hábitats en Cabañeros.
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